miércoles, 23 de abril de 2008
¿Por qué razón debemos confiar en Pancho Ibáñez?
Posicionado como referente para la comunicación de las marcas que comunmente asociamos con la calidad, el locutor Pancho Ibáñez aparece al frente de todas las publicidades que requieren desmentir rumores o simplemente reforzar ideas de calidad de marca.
¿Por qué debemos creerle? ¿En realidad el rumor acerca del Actimel es un chamuyo o es una realidad que Pancho debe reformular?
Pancho tiene bigotes, una voz grave y suficientemente impostada y eso constituye el 50% de su credibilidad. El % restante podemos atribuirlo al tipo de producto que vende.
Resulta impresionante el valor que cierta gente (mucha, en verdad) le otorga a las opiniones de otros. Las debilidades de la gente, sus incapacidades para generar confianza en sí mismos les hace depender de las opiniones de otros. Esta idea, claro, se asocia a la de autoridad relacionada con el conocimiento, no es nada nuevo. Pero sí remarco que las inconsistencias emocionales de buena parte de la poblsción, el hecho de que una pila de gente no tenga las más mínimas capacidades para construir su propio camino, resultan la base para que las estrategias comunicacionales de todos aquellos que las necesitan, encuentren un campo de expresión inagotable.
Prefiero verlo en "El deporte y el hombre".