sábado, 28 de junio de 2008

El fin de la Sociología

"El fin de la sociología". O más bien "la sociología nunca existió". Quiero decir que la sociología, en tanto que proyecto de conocimiento del funcionamiento del mundo, o de las sociedades para no ser tan ambicioso, nunca alcanzó siquiera a las capacidades más básicas del entendimiento, expresadas en la calle como "2 dedos de frente".

Sí, la sociología no puede explicar el presente. Y está epistemológicamente incapacitada para anticipar cualquier tendencia. La sociología, como el proyecto más ambicioso de las ciencias sociales, puede hoy sentir el alivio cierto de no tener que justificar su inutilidad explicativa.

Recostada al espacio académico, la sociología solo puede modestamente dedicarse a reconstruir, en clave del presente, los acontecimientos que cualquier mediano observador identifica y registra mientras el mismo sucede. Con el agravante de los brutales sesgos ideológicos a la que la somete sus rígidos marcos teóricos.

Como ningún otro campo del saber, la sociología carece de toda utilidad vital. Incluso la rama más destacada, la encuestología, es actualment superada por cualquiera de las técnicas de la etnografía y el marketing.

Hay que destacar, es cierto, sus capacidades para encerrarse y llevarse consigo una importante cantidad de fondos de investigación que es destinada a su propia reproducción como disciplina.